Filosofia

Zammá, cuyo significado es “amanecer” en maya, nació en el año 2001 y como su nombre lo define orientó nuestros pasos hacia la búsqueda de un nuevo amanecer a través de la magia de la aromaterapia. Nuestro desafío es brindar la oportunidad de conectarnos con nuestro interior pudiendo lograr armonizarnos física y emocionalmente utilizando como medio las esencias naturales.

Desarrollamos talleres de aromaterapia para dar a conocer técnicas y aplicaciones de los aromas en la vida cotidiana. También trabajamos con las fases lunares mes a mes incorporando esencias en los pedidos de la luna llena y los despidos de la luna nueva.

Nuestros productos son elaborados con la pasión del hombre. Es por eso que “Don Zammá, nuestro duende”, te invita a su casa de aromas para que descubras tu puerta de luz sumergiéndote en este maravilloso mundo que con su magia despertará tu alma.

Llamador del tiempo presente Guardasueños

Cuenta la leyenda… que tribus indígenas ponían dentro de una vasija, flores del bosque que ellos mismos aromatizaban y extraían de la tierra. Y cuentan, que todas las noches de luna llena mirando al cielo destapaban la vasija y pedían un deseo.

Por la mañana la tapaban y así repetían la ceremonia todos los días con la misma alegría y esperanza. Pero sin olvidarse, que todas las lunas nuevas debían renovar las flores, las hojas y la esencia y realizar un despido.

Y cuenta la leyenda, que esa ceremonia fue transmitida de generación en generación hasta nuestros días.

Leyenda los aceites esenciales

Cuenta la leyenda...que siglos atrás un adorable duende pasaba sus tardes recolectando de un bosque cercano a su pueblo deliciosos frutos y finas hierbas; y lo hacía con tanto amor y dedicación que toda su gente observaba como volvía felizmente hacia su casa expandiendo ese atractivo aroma. Y cuentan... Que esos aromas son los que hoy en día se sienten en cada uno de los aceites esenciales de Zammá, elaborados con la pasión y el bienestar del hombre y guiados por la magia de Don Zammá, ese adorable duende que los hacía hace cientos de años.